Software Social

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Este lunes y martes que pasaron estuve en el evento de Objetos Virtuales de Aprendizaje organizado por la Fundación Karisma, con el apoyo de Politécnico Grancolombiano, el Ministerio de Educación y el Ceantic de la Javeriana. Dicho sea de paso, creo que la palabra "objeto" no es la más adecuada, pues si bien hace énfasis en la reutilización, indexación y los metadatos, es demasiado "neutral" respecto a los enfoque pedagógicos y la definición actual se puede aplicar a todo (es decir, en últimas no define nada); prefiero, entonces, el nombre Mediaciones Virtuales o Digitales.

Lo más grato, además del encuentro con la gente, fue encontrar LeMill un repositorio de mediaciones virtuales que está concebido desde el construccionismo social como fundamento teórico y que toma interesantes elecciones de diseño visibles en su implementación. Alguna vez había escrito antes sobre lo interesante que sería una infraestructura de software social que empoderara El Directorio, pero usara python en lugar de soluciones LAMP; pues bueno, LeMill parece ser esta solución y ayuda a resolver muchas de las tensiones que hemos visto en Eduwiki, en particular en lo referido a una interface más llamativa y un contenido más fácil de indexar y encontrar. Otra de las cosas es que se trata de una solución federada, lo cual permite a varias insitituciones colocar instancias de LeMill permitiendo que por ejemplo las búsquedas se hagan transparentemente entre ellas.

Definitivamente Plone es una solución que hay que tener en el radar, pues cosas como LeMill están desarrolladas en base a él y Zope. Sin embargo sigo pensando que a pesar de lo bueno, es una solución con costos de incorporación altos y una curva de aprenzaje muy inclinada y sería bueno ver como otras arquitecturas basadas en python (y en general en lenguajes de programación sintácticamente simples y poderosos), pero más sencillas van emergiendo. Esto quizás implique recorrer un camino en dos vías: Desde una arquitectura compleja y poderosa, haciéndola simple y deconstruible y desde una arquitectura simple y sin sobrecargas, haciendola compleja. Esto se podría hacer, en el primer sentido con un proyecto como migrar Eduwiki a Plone y en el segundo con extender MoinMoin para brindarle más características que se empiezan a necesitar en El Directorio. Si se cuenta con la gente interesada, podría surgir un interesante proyecto interinsitucional en ese sentido.

Hay cosas que me gustaría ver implementadas en LeMill:

Pero las reflexiones sobre el diseño no son sólo de índole técnica. En la parte legal LeMill implementa el uso de licencias Creative Commons Attribution Share Alike y en lo conceptual las divisiones entre Contenidos, Actividades, Herramientas y Grupos tiene mucho sentido hablando desde lo educativo. El software social se debe pensar desde una óptica distinta a como se piensa el software monousuario (esta tradición de diseño desde el usuario y no desde el colectivo en realidad ha viciado mucho del diseño posterior de softwre social). Más al respecto aparece en el texto: Group as User: Flaming and the Design of Social Software, del cual quisiera resaltar algunos apartes (especialmente para nuestros recientes trolls y vándalos):

Hablando de las posibles estratégias, he estado pensando que hacer con los Spamers, trolls y vándalos. Los primeros son poco frecuentes y el filtro de SPAM de Moin más la revisión permanente de los que estamos interesados genuinamente, ha hecho que el SPAM no cunda. Tenemos hasta ahora un sólo Troll y la estrategia social que surgió de listarlos en una página y la advertencia de no alimentarlos, ha servido bastante bien. En cuanto a los vándalos (que podrían ser los mismos trolls ya que los ataques son dirigidos a las mismas personas) la vigilancia y arquitectura ha dado buena cuenta de ellos: sabemos desde qué IP se conectan, hemos bloqueado algunas de sus páginas objetivos, pero lo mejor es que el colectivo está pendiente de ellos y los intentos infantiles de daño no tienen prácticamente repecusión. Los actos de vandalismo son de la misma lógica de las imitaciones de la infancia en la que se ponía voz de bobo y se decía "me llamo fulano y soy un bobo", la diferencia es que en lugar de la voz, editan las páginas de las personas que pretendenen ofender, como si un lector inteligente creyera que alguién puede decir algo como lo que ellos escriben sobre sí mismo, y en lugar de "soy un bobo" escriben algo relacionado con sus traumas sexuales (y me refiero a los de los vándalos). Creo que la mejor política es la de dejarlos desperdiciar su tiempo y ver cómo el control social hace que sus ediciones sean infructusas. Otra posibilidad es cambiar las políticas de edición para que sólo usuarios registrados puedan hacer ediciones (pero se perderían aportes anónimos interesantes en muchas de las páginas y el sistema de históricos, unido a la poca relevancia e impacto de los actos de vandalimo, aún no lo ameritan), una tercera opción sería permitir el ingreso de nuevos usuarios, mediante un sistema de aprobación en la cual, usuarios que ya han mostrado sentidos de pertenencia y compromiso, validen el ingreso de otros. Yo iría desde la primera, que tal vez sea la más efectiva, a las siguientes. Lo clave es cómo la arquitectura refleja, favorece y potencia las interacciones sociales de quienes la usamos.

Y los enlaces de despedida:

-- Offray 2006-12-17 18:57:07



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Offray/Blog/2006-12-17-SoftSocial (last edited 2008-04-20 14:39:17 by localhost)